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lunes, 20 de agosto de 2012
Matrix, Wikileaks, Assance y Falciani.
Vuelvo al camino. Wikileaks ya me dio pie a una columna hace ya bastantes meses. Pero digo que vuelvo al camino, porque vuelvo a las andadas, ampliando el asunto.
Si alguien que denuncia a un criminal o da pistas a la policía para desentrañar un grave delito debiera ser considerado un eficiente colaborador de la justicia, (y, según a lo que se arriesga, un héroe) no es así cuando los que quedan en evidencia son los poderosos o los adinerados, que tras esos informes aparecen como ladrones, farsantes, maleantes, defraudadores y en último término delincuentes cuyas tramas y cuyas acciones van en perjuicio de la inmensa mayoría.
El hecho es que la puesta al descubierto de los datos de unas 130.000 cuentas en un banco suizo, ha provocado un terremoto en Francia, en Italia y en España de donde procedían gran parte de los titulares de dichas cuentas. Y también en Suiza que considera a Falciani, - el empleado del Banco HSBC que ha permitido que se conozcan esas cuentas opacas, escondidas y trampeadas- un delincuente y como a tal ha cursado una orden internacional de búsqueda y captura. El HSBC se ampara en el secreto bancario, que no puede ser otra cosa que una artimaña que sirve de tapadera para encubrir a los que blanquean dinero, a los estafadores, mercaderes de armas o cualquier cosa, vaya o no vaya más allá de la ética más elemental, que sí va, como demuestra< que tanto Francia, como España e incluso Estados Unidos, ya hayan reclamado la utilización delictiva y fraudulenta de los dineros depositados en esas cuentas.
Las declaraciones del propio Falciani: “Los bancos privados –no sé si se refiere a los de Suiza o en general- no están sujetos a ningún control y violan las leyes internacionales” y añade a continuación: “No es posible seguir los flujos de dinero y existe un sistema a escala industrial que usa las sociedades pantalla para esconder el dinero al fisco en paraísos fiscales”.
Según informes de una investigación periodística fiable, don Emilio Botín –concedamos ponerle el don por delante para que destaque más la incongruencia-, y su hija Ana Patricia se cuentan entre los defraudadores. Lo que Botín ha debido reintegrar a la Agencia Tributaria como dinero defraudado han sido 200 millones de euros (póngase a título de ejemplo, en comparación con los carros de la compra “robados” por el Sindicato Andaluz de Trabajadores) Todo es cuestión de robar con “estilo” y utilizando los medios “adecuados”. Si el señor Botín escamotea de ese modo recursos a las Arcas del estado, cualquiera puede considerarse autorizado para hacer otro tanto. Pero esa prerrogativa es exclusiva de los que tienen mucho no de aquellos que en su nómina ya adelantan al Estado, sin intereses, parte de sus propios salarios. ¡Que vergüenza!
Pero bueno este es un caso. La realidad es que salen a la luz, desde la opacidad y la ocultación, 6.000 millones de Euros de cuentas españolas, y eso en el HSBC (nada menos que 3.000 cuentas).
Pero… ¿Y los otros bancos suizos, y Andorra y Gibraltar y los cientos de paraísos fiscales intocables para las autoridades gubernamentales de medio mundo?
¿Quiénes no estarían en un listado de cuentas de todos los paraísos fiscales, cuando ningún gobierno del mundo da un paso adelante para denunciar estos espacios exentos de la justicia, de la honestidad y de la ética más elemental en un planeta tan perversamente manejado por el poder del dinero y con lacerantes desigualdades?
Y en esta clara, aparece de nuevo Wikileaks, Julian Assance, también reclamado por la justicia, en este caso por Suecia, pero cuyo delito sobre todo para los Estados Unidos es haber sacado a la luz los tejemanejes de los poderosos para manipular el mundo y hacer que todo coopere a sus propios intereses. Es normal que nadie quiera que le saquen los trapos sucios, pero cuando esos “trapos” condicionan el bienestar del planeta, el justo reparto de las riquezas y la libertad de los estados, respecto de USA; cuando se quieren tapar operaciones sucias y actuaciones descaradamente delictivas e injustas. Cuando el espionaje no es para el bien o para tener una buena información sino para entrometerse, incluso con armas y manejando falazmente la opinión pública con engaños y mentiras, entonces, ellos, claro está, lo tildan de delito, incluso castigado con pena de muerte.
Tendríamos que contar con más héroes locos que, aunque con sus luces y sus sombras, saquen a la luz lo que está oculto, eso que una columnista calificaba de “obceno” (fuera de la escena) es decir en la rebotica, lo que se cuece a espaldas de todos. Gracias pues a los que destapan la olla en donde se cuecen tantas injusticias y donde se escamotean tantos alimentos a la humanidad manipulando los precios en el mercado de todo lo que puede se manipulado, alterando el valor de todo y siempre para beneficio de unos pocos y ahondando el abismo entre ricos y pobres, que parece ser el deporte preferido de las grandes corporaciones comerciales y financieras.
Gracias a quienes como Assance o Falciani –que ahora les toca estar en el candelero informativo- como a todos los que trabajan en des-velar los entresijos que encierra el sistema que tan bien queda definido mediante la parábola de “Matrix”.
Véase en la Web “Cazador de millonarios”
viernes, 30 de septiembre de 2011
Llorando sobre el mundo
Cada noche
El dolor de los días,
Las heridas del ser humano,
Del Planeta,
Del corazón del mundo,
También escuecen
En mi propio corazón.
Y las lágrimas,
Empujadas por un corazón apretado,
Constreñido
Y replegado
Por emociones tristes,
Acaban saliendo,
intentando regar
la imposible esperanza.
Cayucos, hambrunas, matanzas,
Odio, ambición,
Dinero, lucro, corrupción,
Armas, violencia
Destrucción caprichosa y loca
Sin atisbo de remordimiento,
Que aplasta África,
Aplasta a los pobres
A los desposeídos,
A los empobrecidos
Por la injusticia global
Del Norte del Planeta.
Y aplastan los sueños,
Los proyectos de futuro
Hundiendo en el mar los horizontes.
Puede que otro mundo sea posible,
Puede que, alguna vez,
Los objetivos del milenio
Se logren
Antes de alcanzar el final
Del milenio.
Entre tanto nadie renuncia a nada,
Nadie se desposee
Para que se compartan
Las posibilidades
De los que viven
Entre las fronteras de la vida
y de la muerte.
Vendrá la Navidad
En medio de la crisis.
Vendrán campañas y rifas
Y cestas de regalo
Gratificando caridades
Bondadosas.
Pero ahí seguirá
nuestra irredenta indiferencia,
sin dar señales de vida
la auténtica empatía.
Y seguirán ahí
los compromisos que nos cabe asumir
A los que estamos tan lejos
En el espacio, pero también tan lejanos
En nuestros sentimientos
Con un corazón
alejado del dolor ajeno.
Creado el 30 de mayo de 2011 y
Concluido el 22 de agosto de 2011
El dolor de los días,
Las heridas del ser humano,
Del Planeta,
Del corazón del mundo,
También escuecen
En mi propio corazón.
Y las lágrimas,
Empujadas por un corazón apretado,
Constreñido
Y replegado
Por emociones tristes,
Acaban saliendo,
intentando regar
la imposible esperanza.
Cayucos, hambrunas, matanzas,
Odio, ambición,
Dinero, lucro, corrupción,
Armas, violencia
Destrucción caprichosa y loca
Sin atisbo de remordimiento,
Que aplasta África,
Aplasta a los pobres
A los desposeídos,
A los empobrecidos
Por la injusticia global
Del Norte del Planeta.
Y aplastan los sueños,
Los proyectos de futuro
Hundiendo en el mar los horizontes.
Puede que otro mundo sea posible,
Puede que, alguna vez,
Los objetivos del milenio
Se logren
Antes de alcanzar el final
Del milenio.
Entre tanto nadie renuncia a nada,
Nadie se desposee
Para que se compartan
Las posibilidades
De los que viven
Entre las fronteras de la vida
y de la muerte.
Vendrá la Navidad
En medio de la crisis.
Vendrán campañas y rifas
Y cestas de regalo
Gratificando caridades
Bondadosas.
Pero ahí seguirá
nuestra irredenta indiferencia,
sin dar señales de vida
la auténtica empatía.
Y seguirán ahí
los compromisos que nos cabe asumir
A los que estamos tan lejos
En el espacio, pero también tan lejanos
En nuestros sentimientos
Con un corazón
alejado del dolor ajeno.
Creado el 30 de mayo de 2011 y
Concluido el 22 de agosto de 2011
sábado, 9 de octubre de 2010
John Lennon y la decadencia del compromiso.
El futuro no es lo que era
Ya nadie quiere señalarse, arriesgar, meterse en camisa de once varas. Ya es difícil encontrar quien lo dé todo por nada. Ya no se ven esos compromisos nobles mediante los cuales no se conquistaban nada más que disgustos y dolores de cabeza, algún palo de la policía y el desprecio más notorio de los de “arriba”.
Tengo la edad que tendría John Lennon. He vivido muchos años y muchos momentos luminosos de nuestra historia reciente, al tiempo que he mantenido los ojos abiertos a las sombras que en ese mismo tiempo nos han visitado.
Pero hoy veo muy empobrecida a nuestra sociedad. La veo conformista, condescendiente, acomodada, dolorosamente sumisa a las consignas que proceden del sistema.
Las estructuras jerárquicas siguen teniendo más peso que la libertad. La actitud de sometimiento no sólo existe en la dogmática de las Iglesias, también en las directrices de arriba de los partidos políticos. Todos los diferentes, los disidentes, los disconformes acaban formando una piña abigarrada y cerrada, quizás vacía de fruto, pero expresiva de la sumisión de la libertad personal a los intereses bastardos de los sistemas.
Todo esto venía a propósito de John Lennon, que cumpliría ahora setenta años.
Es verdad que nuestro cuerpo se deteriora día a día, que envejecemos, “nos vamos poniendo viejos” (decía Serrat), pero el espíritu no debe achicarse, arrugarse y doblegarse con el deterioro del cuerpo. Y hay que seguir proclamando de alguna manera una terrible verdad: Seguimos viviendo bajo el imperio de la mentira y de las medias verdades… Y todo lo que nos comunican los medios nos llega ya mediatizado, filtrado y cernido para que nos haga demasiado daño. Tienen que seguir cuidando nuestra debilidad y nuestra flaqueza.
Si tomáramos el poder, -decía John Lennon- tendríamos la tarea de limpiarlo de burguesía y de mantener a la gente en un estado mental revolucionario.
Pero las mentes están medio apagadas
Paco
Ya nadie quiere señalarse, arriesgar, meterse en camisa de once varas. Ya es difícil encontrar quien lo dé todo por nada. Ya no se ven esos compromisos nobles mediante los cuales no se conquistaban nada más que disgustos y dolores de cabeza, algún palo de la policía y el desprecio más notorio de los de “arriba”.
Tengo la edad que tendría John Lennon. He vivido muchos años y muchos momentos luminosos de nuestra historia reciente, al tiempo que he mantenido los ojos abiertos a las sombras que en ese mismo tiempo nos han visitado.
Pero hoy veo muy empobrecida a nuestra sociedad. La veo conformista, condescendiente, acomodada, dolorosamente sumisa a las consignas que proceden del sistema.
Las estructuras jerárquicas siguen teniendo más peso que la libertad. La actitud de sometimiento no sólo existe en la dogmática de las Iglesias, también en las directrices de arriba de los partidos políticos. Todos los diferentes, los disidentes, los disconformes acaban formando una piña abigarrada y cerrada, quizás vacía de fruto, pero expresiva de la sumisión de la libertad personal a los intereses bastardos de los sistemas.
Todo esto venía a propósito de John Lennon, que cumpliría ahora setenta años.
Es verdad que nuestro cuerpo se deteriora día a día, que envejecemos, “nos vamos poniendo viejos” (decía Serrat), pero el espíritu no debe achicarse, arrugarse y doblegarse con el deterioro del cuerpo. Y hay que seguir proclamando de alguna manera una terrible verdad: Seguimos viviendo bajo el imperio de la mentira y de las medias verdades… Y todo lo que nos comunican los medios nos llega ya mediatizado, filtrado y cernido para que nos haga demasiado daño. Tienen que seguir cuidando nuestra debilidad y nuestra flaqueza.
Si tomáramos el poder, -decía John Lennon- tendríamos la tarea de limpiarlo de burguesía y de mantener a la gente en un estado mental revolucionario.
Pero las mentes están medio apagadas
Paco
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