lunes, 20 de agosto de 2012
Matrix, Wikileaks, Assance y Falciani.
Vuelvo al camino. Wikileaks ya me dio pie a una columna hace ya bastantes meses. Pero digo que vuelvo al camino, porque vuelvo a las andadas, ampliando el asunto.
Si alguien que denuncia a un criminal o da pistas a la policía para desentrañar un grave delito debiera ser considerado un eficiente colaborador de la justicia, (y, según a lo que se arriesga, un héroe) no es así cuando los que quedan en evidencia son los poderosos o los adinerados, que tras esos informes aparecen como ladrones, farsantes, maleantes, defraudadores y en último término delincuentes cuyas tramas y cuyas acciones van en perjuicio de la inmensa mayoría.
El hecho es que la puesta al descubierto de los datos de unas 130.000 cuentas en un banco suizo, ha provocado un terremoto en Francia, en Italia y en España de donde procedían gran parte de los titulares de dichas cuentas. Y también en Suiza que considera a Falciani, - el empleado del Banco HSBC que ha permitido que se conozcan esas cuentas opacas, escondidas y trampeadas- un delincuente y como a tal ha cursado una orden internacional de búsqueda y captura. El HSBC se ampara en el secreto bancario, que no puede ser otra cosa que una artimaña que sirve de tapadera para encubrir a los que blanquean dinero, a los estafadores, mercaderes de armas o cualquier cosa, vaya o no vaya más allá de la ética más elemental, que sí va, como demuestra< que tanto Francia, como España e incluso Estados Unidos, ya hayan reclamado la utilización delictiva y fraudulenta de los dineros depositados en esas cuentas.
Las declaraciones del propio Falciani: “Los bancos privados –no sé si se refiere a los de Suiza o en general- no están sujetos a ningún control y violan las leyes internacionales” y añade a continuación: “No es posible seguir los flujos de dinero y existe un sistema a escala industrial que usa las sociedades pantalla para esconder el dinero al fisco en paraísos fiscales”.
Según informes de una investigación periodística fiable, don Emilio Botín –concedamos ponerle el don por delante para que destaque más la incongruencia-, y su hija Ana Patricia se cuentan entre los defraudadores. Lo que Botín ha debido reintegrar a la Agencia Tributaria como dinero defraudado han sido 200 millones de euros (póngase a título de ejemplo, en comparación con los carros de la compra “robados” por el Sindicato Andaluz de Trabajadores) Todo es cuestión de robar con “estilo” y utilizando los medios “adecuados”. Si el señor Botín escamotea de ese modo recursos a las Arcas del estado, cualquiera puede considerarse autorizado para hacer otro tanto. Pero esa prerrogativa es exclusiva de los que tienen mucho no de aquellos que en su nómina ya adelantan al Estado, sin intereses, parte de sus propios salarios. ¡Que vergüenza!
Pero bueno este es un caso. La realidad es que salen a la luz, desde la opacidad y la ocultación, 6.000 millones de Euros de cuentas españolas, y eso en el HSBC (nada menos que 3.000 cuentas).
Pero… ¿Y los otros bancos suizos, y Andorra y Gibraltar y los cientos de paraísos fiscales intocables para las autoridades gubernamentales de medio mundo?
¿Quiénes no estarían en un listado de cuentas de todos los paraísos fiscales, cuando ningún gobierno del mundo da un paso adelante para denunciar estos espacios exentos de la justicia, de la honestidad y de la ética más elemental en un planeta tan perversamente manejado por el poder del dinero y con lacerantes desigualdades?
Y en esta clara, aparece de nuevo Wikileaks, Julian Assance, también reclamado por la justicia, en este caso por Suecia, pero cuyo delito sobre todo para los Estados Unidos es haber sacado a la luz los tejemanejes de los poderosos para manipular el mundo y hacer que todo coopere a sus propios intereses. Es normal que nadie quiera que le saquen los trapos sucios, pero cuando esos “trapos” condicionan el bienestar del planeta, el justo reparto de las riquezas y la libertad de los estados, respecto de USA; cuando se quieren tapar operaciones sucias y actuaciones descaradamente delictivas e injustas. Cuando el espionaje no es para el bien o para tener una buena información sino para entrometerse, incluso con armas y manejando falazmente la opinión pública con engaños y mentiras, entonces, ellos, claro está, lo tildan de delito, incluso castigado con pena de muerte.
Tendríamos que contar con más héroes locos que, aunque con sus luces y sus sombras, saquen a la luz lo que está oculto, eso que una columnista calificaba de “obceno” (fuera de la escena) es decir en la rebotica, lo que se cuece a espaldas de todos. Gracias pues a los que destapan la olla en donde se cuecen tantas injusticias y donde se escamotean tantos alimentos a la humanidad manipulando los precios en el mercado de todo lo que puede se manipulado, alterando el valor de todo y siempre para beneficio de unos pocos y ahondando el abismo entre ricos y pobres, que parece ser el deporte preferido de las grandes corporaciones comerciales y financieras.
Gracias a quienes como Assance o Falciani –que ahora les toca estar en el candelero informativo- como a todos los que trabajan en des-velar los entresijos que encierra el sistema que tan bien queda definido mediante la parábola de “Matrix”.
Véase en la Web “Cazador de millonarios”
domingo, 5 de agosto de 2012
La Iglesia ¿perseguida?
Ya va siendo hora de que la Iglesia católica deje de considerarse a sí misma el objetivo de todas las perversidades, persecuciones, denigración, desprecio y va siendo hora de que considere que su verdad no es toda la verdad y ni la única verdad, y ni porque tenga su origen en la sagrada escritura, tenga la potestad de ser árbitro de todos los conflictos, accediendo todo el mundo a concederle inexcusablemente la razón.
Tal error ha llevado a la iglesia durante siglos a establecer unilateralmente las verdades morales, éticas, científicas y naturales, considerando que las demás teorías o percepciones son la pura falsedad, viéndose en el derecho de anatematizar a los –según ella- equivocados, o lo que es peor, a mandarlos a la hoguera, al infierno y condenándolos ante la sociedad como “herejes”. Y no hace falta hacer mucha historia ni volver la mirada al pasado.
Ya va siendo hora de que cambie de chic. Pero por el contrario, la jerarquía eclesiástica parece crecerse cuando menos beligerante se es con ella, porque además mantiene la mala costumbre de acusar, a quienes tienen la osadía de pensar de otra manera, de criticar honestamente maneras antievangélicas o de matizar sus dogmatismos ultramontanos, -de acusar, repito- de no amar a la iglesia.
Esto me recuerda las palabras de una estudiante de Bachilerato: “¡Es increíble! -decía-Para no aceptar que el sistema educativo está enfermo, nos hacen creer que los enfermos somos nosotros”. (Elena Noëlle). O este otro: “no nos enseñan a pensar por nosotros mismos; nos dan respuestas prefabricadas. Tener ideas propias está penalizado”. (Guillem Sánchez)
Si no se hubiera equivocado nunca, yo me concedería a mí mismo el beneficio de la duda, pero la evidencia histórica es tal que nadie debe llamarse a engaño y menos la iglesia misma.
Porque yo me pregunto muchas veces, ¿qué tienen que ver el amor al oro, la plata, la ostentación los ornamentos litúrgicos dorados, las custodias de lujo para alojar al más humilde de los hijos de los hombre –y de Dios- por cierto?: ¿Qué tienen que ver los vasos sagrados de oro, candelabros de plata, tronos, palios, ornamentos, báculos y mitras exuberantes y barrocas, ante la desnudez del que nació en un pesebre y del que murió en una cruz, del que predicó benditos a los pobres , el que anunció que “los publicanos y las prostitutas se os adelantan en el reino de los cielos”
¿En qué quedamos?
Cea-Naharro, teóloga y presidenta de la Asociación para el Diálogo Interreligioso de Madrid, escribe: “Millones de personas no oyen de los obispos palabras contra quienes les quitan la casa, el trabajo, las ganas de vivir. Peor aún, cuando colectivos cristianos alzan su voz para denunciar la situación económica que causa la fuerte crisis social, la jerarquía los amordaza o desprestigia. Pero el presidente de la Conferencia Episcopal sí se atreve a pedir “espíritu de sacrificio” para afrontar las reformas necesarias” y a arrojar del tempo no a los mercaderes, sino a los pobres deshauciados de sus viviendas, usasndo además las fuerzas del orden civiles.
Tampoco se le ha oído una palabra para arrepentirse del mal ejemplo dado por Cajasur (eclesiásticos y políticos) o para denunciar la deshonesta usura, la avaricia de los ricos que ha arruinado bancos empresas y a pequeños inversores. Ni una palabra. Pero qué casualidad, se siente perseguida, reclama la libertad religiosa y sigue mostrando a ultranza su intransigencia en asuntos que resultan como mínimo tristes.
Por ejemplo, qué pronto han reaccionado ante la idea de tener que pagar el IBI de muchas de sus propiedades. No he visto a gente de iglesia aparecer por un pleno municipal cuando se ha hablado de la precariedad laboral, de la economía sumergida, de los desahucios a los pobres, o de otros asuntos de interés social, pero ante la posibilidad de que perdieran un privilegio, sí que enviaron una “delegación” como aquella que preguntó a Jesús: ¿Es lícito pagar el tributo al César?
Lamento de verdad ´-siempre lo digo, y lo digo sinceramente- tener que hablar de la Iglesia, pero la sinceridad, y la conciencia me obligan. Los cristianos somos seguidores (aunque sea de lejos) de Jesús de Nazaret, que aunque fuera exaltado como “Señor”, nunca ha dejado de predicar el servicio, nunca exigió que se arrodillaran ante él sino que él se arrodilló ante sus discípulos para enseñarles que no es el discípulo más que su maestro, ni el criado más que su amo. El que se abajó hasta hacerse como uno de tantos… ¿Necesita que nosotros lo exaltemos sobre los tronos del oro plata y lo rodeemos de tesoros de valor material? Atesorad en el cielo donde el orín y la polilla no roen ni destrozan.
Y oigan, que no somos ciegos. Sabemos de sobra lo que hacen los cristianos en bien de los desfavorecidos. Conocemos a cientos de creyentes en las fronteras del dolor humano, de la pobreza, del hambre, entre los refugiados, y los leprosos… Pero no cabe el chantaje para justificar lo que siempre cabe reinterpretar sin aspavientos a la luz de las palabras de aquel pobre que fue Jesús de Nazaret.
En defensa de la dimensión humana de lo accesible
A veces pienso que hemos montado un tinglado demasiado complicado con esto de las religiones, de manera que, sin apartarme de una fe simple, estoy casi seguro de que el hombre (el ser humano) ha ido “creando” a sus dioses a partir de reflexiones muy elementales, y dioses tales que sirven para resolver al menos interiormente sus interrogantes, su sufrimientos, sus luchas, sus tragedias cotidianas y hasta la muerte misma..
Creo que a Dios, esa hipótesis existencialmente necesaria, le demos el nombre que le demos, es, en principio, ese infinito potencial de Energía y Vida que fluye en una creación interactuante, mediante un largo proceso de complejificación de la estructura de la materia, que va desarrollando pequeños materiales de vida que se atraen, se hacen cada vez más complejos y se muestran en multiplicidad de formas y estructuras de vida, que –a su vez- se preparan para convertirse en materia inteligente, ya sea que esta capacidad reflexiva e introspectiva haya brotado como culmen del proceso mismo de enriquecimiento molecular, o que este proceso no haya sido si no la base y la estructura necesaria para recibir un especial impulso desde el centro mismo de la Fuente de Energía de la que todo parte.
Esta nueva manera de ver y sentir inteligente: (leer dentro e interiorizar la lectura exterior de los sentidos) se va asumiendo paulatinamente como una maravilla nueva y distinta de todo lo demás.
Este ser inteligente, sensiente, semoviente e indagador, crece en grupo como los demás mamíferos y primates y sus preguntas pueden ser sencillas:
¿Cómo es que existe o pre-existe esta maravilla de creación, de mundo, de sol, luna cielos, lluvias, vegetales, animales… y cómo es que existo yo?
¿Qué fuerza, poder o realidad subyace a esta compleja obra de arte viva y permanente…? ¿Y cómo ha podido llegar a ser sino con el concurso de una voluntad o una energía que lo dirige desde dentro? Y ¿quién o qué es? ¿Cómo puedo saberlo, descubrirlo o imaginarlo? Cómo esa energía emerge de tan diversas formas, hasta ser considerada cada una de ellas un “dios”, es decir un ser superioor que la suscita: Así el viento, el sol, la luz, el mar, la lluvia, el misterio del crecimiento de las plantas, el fluir del agua, los bosques inmensos e impenetrables.
Y el ser humano se experimenta a sí mismo con un “alma” con un soplo interior y en consecuencia todo lo que existe y vive tiene un “alma” y demiurgo… y los dioses fluyen solamente allí donde hay seres humanos que los piensan, los imaginan, los sueñan.
El hombre, Intus-legente, penetra en el hondón o en el pozo de su conciencia hasta descubrir que, de alguna manera, aquello que el piensa que le transciende y/o que efectivamente le trasciende, sólo puede entrar en comunión con él y el con Ello a través de ese ahondar en el propio ser. En consecuencia Dios no es algo de lo que existe, si no algo que subsiste y subyace a todo y que sólo puede comunicarse a través de la línea inteligente de lo que él mismo creó e impulsó.
Por eso “revelación” no puede ser sino el hombre y Dios conectados desde el pozo interior, tratando de entenderse y sugerirse.
Por eso incluso toda acción divina no es posible –salvo el proceso natural que es pro-vidente –sin el concurso de este ser inteligente convertido en instrumentote o en cauce del agua inagotable de aquella Fuente Primera.
Al final los actos humanos-humanos son la expresión humana del Dios perdón, misericordia, compasión, amor, bendición, empatía. Y se pone de manifiesto a través del hombre (ser humano), la persona que compadece, ama, bendice, empatiza, es solidario, desprende paz, etc.
La maldad humana no es sino la desconexión, la ruptura con ese fondo humano-divino que nos llena y haberlo dejado invadir por unas realidades que destrozan, deshumanizan y destruyen la armonía.
San Calixto. Septiembre 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
Lo diré: también yo me siento indignado dentro de la Iglesia.

Reflexión tras la lectura de la carta de Floren
Movido por un irrefrenable e impetuoso impulso, me atrevo a decir sin más y sencillamente: “¡Hombres de poca fe!”.
Pienso que ya en la Iglesia no creemos en Dios, no creemos en Jesús, no nos fiamos de la palabra del Evangelio. Solo sustentamos nuestra pastoral y nuestra “evangelización” en la propia doctrina, en los propios criterios estrechos y pobres en que llevamos siglos encerrados, merced a una visión paupérrima del hombre redimido por Jesús, amnistiado por Jesús, amado por Dios incondicionalmente, sin tantos prerrequisitos fariseos con que hoy nos tenemos que enfrentar, olvidando la palabra del Señor y atendiendo a nuestras tradiciones humanas.
Miremos el Evangelio, ¡por Dios!, oigamos a Jesús dirigiéndose a los fariseos, diciendo que las prostitutas y los publícanos se nos adelantan en el perdón y en el reino, hablándonos en parábolas tan claras como el agua, pero que las reconvertimos para ajustarlas y adaptarlas a nuestra tradición.
Dale que dale seguimos colando el mosquito, y tragándonos los camellos, adornando nuestros templos, rodeando de oro todo lo que se refiere a Jesús, que en su kénosis y en sus palabras sobre el oro el dinero y los tesoros dejó tan en evidencia la trampa de la tentación que él mismo superó en su desierto.
No podemos permitir que ahora lleve razón Nietzsche cuando decía refiriéndose a los cristianos de entonces y a la iglesia de entonces: “Su redentor los ha cargado de cadenas, ¡quién los redimiera de su redentor!”
¿Cómo se quiere atraer a los jóvenes a una iglesia “infectada” de normativas y estrecha, que defenestra a sus mejores teólogos, que aleja de sí a quienes se comprometen en serio con el dolor de los pobres, con las esperanza de los pobres y que por eso mismo defienden la viabilidad de una teología de la liberación entendida sin tantos prejuicios antimarxistas, frente a una Iglesia jerárquica que no ha querido condenar DEFINITIVAMENTE la perversidad deshumanizadora del sistema capitalista y del neocapitalismo al que sin embargo la propia iglesia se agarra para no renunciar a sus poderes, o para mantener a toda costa lo más rancio de su teología y sus postura reaccionaria de Trento y del Vaticano I con tal de llevar a cabo una contrarreforma y no una verdadera conversión, impulsados por las justas críticas que desde tantos ámbitos se lanzaron frente a una Roma inquisitorial y montada en la riqueza, el poder y la ambición, el lujo y por qué no decirlo, la deshonestidad…?
No se trata de ir para atrás, sino de arriesgarse y aceptar el reto del presente y del futuro confiando también en la fuerza del Espíritu.
¿Cómo vamos a caminar hacia delante, dejando en el baúl de los recuerdos tantísimos principios de apertura de la Iglesia reflejadas en las constituciones y en el resto de los documentos del Vaticano II?
El cariz ritualista-litúrgico, el fomento de las procesiones, las peregrinaciones, la potenciación de las devociones alejadas del compromiso con la vida. La importancia que se da a las formas, a los santuarios, a la “fidelidad litúrgica no son sino una más de las señales de esta lejanía.
HUMANISMO, el humanismo de nuestro Dios manifestado en la humanidad del propio Hijo de Dios, Jesús, es lo único que debe seguir orientando la acción de la comunidad eclesial en su conjunto, y no solamente la actividad clerical y jerárquica. Los laicos, la gente de a pie son aquellos a los que Jesús se acercaba, predicaba, con los que comía, a los que acompañaba y le acompañaban…. ¿A qué viene este miedo a estar ahí?
El más grave de los errores es no moverse por miedo a errar. ¡Tanto miedo a errar con tantos errores cometidos! Vamos a recuperar una necesaria humildad frente a esa orgullosa posesión de la verdad.
Ay de vosotros que recorréis cielo y tierra para hacer un prosélito y luego lo convertís en esclavo de la Gehena… que ni entráis vosotros ni dejáis entrar a quienes lo desean.
Y digo yo. ¿Es que la iglesia no tiene nada que pensar, nada que replantearse, nada de que corregirse? ¿Es la perfección suma? ¡Por díos!, bajemos ya de ese poderío de convertirnos en los únicos intérpretes de lo divino y ser el modelo más sofisticado y obsoleto de intransigencia. ¿Quién puede atreverse a echar la barrera en la frontera en la que los humanos puedan pasar a comunicarse con Dios?
Y finalmente afirmo: La Iglesia, es la madre que me ha dado a Jesús, que me ha trasmitido los evangelios y que me invitó a intentar seguir los pasos de este Jesús de Nazaret…. Y eso es lo que intento. Pero esta postura de la iglesia bonachona parece que siempre nos obliga a usar la diplomacia, la ambigüedad y la moderación en todo, con lo cual parece que nunca acaban de darse por enterados. Ya me da igual que me incluyan en el número de los excluidos, del pensamiento libre o de una artificiosa y despótica excomunión, como en los viejos tiempos. Es verdad que si soy sincero, no acabaría nunca de defender con pasión estas cosas que me parecen la cartilla primera del seguimiento de Jesús y del sentido de su proyecto y su buena noticia.
Si alguien lo ha malinterpretado, lo lamento. La luz y la claridad deben ir unidas a la sinceridad.
Etiquetas:
opinión teológica y ética. sobre la iglesia
Dios es inapropiable

Hay afirmaciones que suenan a sarcasmo
Me complace compartir estos pensamientos de
Antonio Alcalde ofm
Iglesia Catedral Católica
Parroquia del Espíritu Santo
55 Sidi Bouabid
90.000 TÁNGER (Marruecos)
(Se vé que el "lugar hermenéutico condiciona la manera de mirar y entender)
"En el nombre de Dios", por ejemplo, se han librado batallas y guerras santas, ocultando los verdaderos motivos de tales procedimientos completamente contrarios a la voluntad divina. Para "salvar el honor de Dios" se ha pisoteado la honra y los derechos humanos. Por"defender a Dios" -y ¿qué dios es ése que necesita que sus creaturas le defiendan incluso por la violencia? se ha operado en contra de los hombres, creados, según creemos, a imagen y semejanza de Dios.
Y no es así. Dios es inapropiable. Y lo que es de Dios no es, ciertamente, el templo o los lugares sagrados, ni los objetos religiosos, ni las ceremonias litúrgicas, ni los ornamentos sagrados, ni mucho menos los tesoros acumulados. Todo eso puede merecer un respeto por su función, pero son hombres los que deciden destinarlo a eso. No Dios.
En cambio, para un creyente, hay algo que procede indefectiblemente de Dios y que, por tanto, a él pertenece en exclusiva. Y eso que es indiscutiblemente de Dios, según la fe, es la dignidad del hombre y sus derechos. Lo que sí es de Dios, es, pues, el paro de los que no encuentran trabajo, el hambre de los que no tienen pan, las lágrimas de los que sufren, la persecución de que son objeto los que luchan por la justicia. Lo que sí es de Dios es la justicia de los explotados, la libertad de los oprimidos, la conciencia del individuo. Porque todo eso pertenece a la naturaleza del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios.
jueves, 6 de octubre de 2011
San Calixto 14.9.2011.

Brillo dorado del sol.
Limpio azul del cielo despejado.
Verdor en la tierra
Y verdor que se eleva
En los enhiestos cipreses
Del convento carmelita.
Sobre la sierra austera
Dios camina
con los pies descalzos
al mismo ritmo
del sol que asciende.
El recio bramido
De los ciervos,
Que buscan desbordar de sí la vida,
En estos días de otoño y luna llena,
Se han silenciado,
Dejando paso al múltiple concierto de aves
Que parecen picotear el aire con sus notas.
Y Sopla suave brisa fresca.
Y ¿hay que preguntar dónde está Dios?
Aquí la paz, el silencio natural de la vida
Revela y trasluce la presencia del Reino.
Claro. Ahora estamos en el Tabor,
Acampados en tiendas
Y nos falta mirar
El duro y caótico
Revés de la trama
Que bulle allá abajo
En la agobiante rutina
De las vidas humanas;
En la inquietante lucha por la vida
En medio de la ruina que nos atenaza
Apretados los pechos por la angustia
Y cansados los pies
De andar caminos
Buscando nuevas metas
Y la utopía soñada.
lunes, 3 de octubre de 2011
Mirar para otro lado e hipocresía ante Palestina

Una vez más la vergonzante postura de España frente a Israel, abandonando aquellas palabra que la ministra de Exteriores dejó caer semanas antes de la Asamblea General de ka ONU, en la que acabó diciendo , donde dije digo, digo diego, es decir donde apoyaba la causa y el reconocimiento de Palestina como miembro de pleno derecho de Naciones Unidas, una vez más se bajó (en este caso las bragas, ella) y le bajó los calzoncillos al gobierno español, para que fueran las decisiones de Obama y Sarkosy las que prevalezcan sobre las de la inmensa mayoría del pueblo español al que usted, Señora ministra, ya ni siquiera representa.
No le digo ni como me siento. Abochornado, lo primero, después indignado hasta las narices, más tarde, cabreado con todos los mequetrefes que no tienen nunca el valor de llevarle la contraria a imperio, ni a Israel. ¿Tanto perdemos en la venta de armas que tenemos que seguir apoyando las arbitrarias, inhumanas, discriminatorias y criminales acciones del estado de Israel, que una vez tras otra sale indemne de sus crímenes contra la humanidad y del genocidio que está perpetrando contra los palestinos “a lo tonto a lo tonto”? Hay todo un número de estados, como el nuestro por ejemplo, haciendo la vista gorda, mirando para otro lado y siendo incapaz de hacer un reconocimiento unilateral del Estado palestino entablando con él relaciones diplomáticas. La solidaridad que nuestro gobierno, en su acción de cooperación, muestra hacia los palestinos es una bofetada sin manos, una limosna de apoyo para que no se nos caiga la cara de vergüenza,
Para colmo del regodeo del estado judío nada más volver de la asamblea, han organizado la construcción 1.100 viviendas más en zonas de ocupación y precisamente de Jerusalén Este, lugar que en principio es la zona de la capital del estado palestino que se niegan sistemáticamente a reconocer.
¿Es que se ha acabado la dignidad, es que no tenemos ya vergüenza, es que nos vendemos por un plato de lentejas? El valiente Zapatero frente a Busch hace siete años se ha vuelto ya un dócil corderito, domesticado por los poderes del imperio. No sé como se puede aguantar tanto y cómo se puede seguir dando la cara con una mentira tras otra .
Y para acabar, porque no se acaba esto, ¿cuándo van a tener todas las naciones una actitud de coraje y bloqueo contra la ONU, para obligarla a que sea la primera institución democrática del planeta, acabando con los privilegios: los vetos que frenan todo paso adelante y que condenan a los otros países que no tiene veto a TRAGARSE como un purgante el despropósito de los Grandes o de los que lo son porque nadie les levanta la voz aunque ello suponga riesgos. Hay leones porque hay corderos. Creo que fue Bruto quien decía estas palabra en el drama de Julio César de Shakespeare.
¿Volveremos a la enésima Intifada o Netanyahu se sentará a dialogar y no a imponer?
Etiquetas:
indiferencia ética,
para pensar,
Vergüenza ante Palestina.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

